Los síntomas de un riego escaso frecuente son: brotes débiles o secos, color amarillento de las hojas y yemas sin crecimiento.
18.Sin miedo, con cuidado
No hay que temer redistribuir las ramas de un bonsai asentado. Cuando tiene hojas, la estructura queda oculta, pero la ausencia de follaje en vierno puede descubrir las ramas antiestéticas.