Almez (celtis australis)

El almez, celtis australis, pertenece a la familia de las ulmáceas. Es un árbol muy longevo y su origen se extiende desde Asia occidental, zona mediterránea a América. De tronco corto y asurcado, sus hojas son caducas, asimétricas oblicuas y de bordes lisos en la base y dentados en el resto de color verde oscuro por haz y grises por envés. Hay que resaltar su capacidad para lograr una ramificación fina. Sus flores son poco vistosas y producen frutos en drupa, de un tamaño muy pequeño que normalmente maduran en verano, permaneciendo en el árbol hasta el invierno y podemos esperar que sean de color violeta oscuro.
Localización:
Debe situarse en un lugar muy luminoso, evitando el exceso de sol durante el verano y la primavera avanzada. En invierno y en épocas de mayor frío se debe proteger de las heladas prolongadas, en especial las raíces.
Riego:
La periodicidad de riego la marca la humeradad de la capa superior del sustrato. Regar cuando el mantillo esté parcialmente seco. También podemos pulverizar el follaje en las épocas más calurosas para ayudar.
Abonado:
Podemos abonar cada 20 días, a principios y durante la estación vegetativa, con un intervalo de cerca de un mes en verano. Conviene esperar unas semanas antes de empezar a abonar tras la brotación para dar tiempo a la maduración de las hojas.
Transplante:
El transplante debe darse cada 2 ó 3 años, según la madurez de la planta. La época es a comienzos de primavera o en otoño. Recortaremos entre un tercio y la mitad de las raíces, eliminaremos las dañadas y muertas. Como sustrato podemos usar una mezcla a base de 70% de mantillo y 30% de arena de grano grueso o material equivalente; o bien, la mezcla normal, akadama más volcánica. Su maceta ha de ser profunda, ya que al almez le gusta el suelo profundo.
Poda
El pinzado debe ser continuo en la estación de crecimiento. La poda de brotes debe producirse desde primavera hasta finales de verano, se debe esperar que los nuevos brotes tengan de 3 a 4 nudos y cortarlos con tijeras, dejando 1 ó 2 nudos.
Podemos cortar las ramitas demasiado largas con el fin de obtener una buena ramificación. Cortar por las axilas de las hojas; formarán dos nuevos brotes a los que solo se deja un par de hojas. La poda de ramas la haremos a finales de invierno, antes que empiece el periodo vegetativo.
Alambrado:
Tanto el tronco como las ramificaciones se modelarán con la ayuda de alambres durante el periodo vegetativo, desde la primavera hasta el otoño, protegiendo las ramas con rafia. No obstante, la forma del árbol se trabaja principalmente mediante la poda de los brotes, ramitas y las ramas.

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    5.Abonado

    No te olvides de abonarlo, necesita reponer lo que consume de la tierra. Especialmente en primavera y otoño.

    3.Deja secar el sustrato

    Deja que respiren sus raíces. Es bueno que se seque un poco la superficie de la tierra entre riego y riego. Regar en exceso con la tierra permanentemente húmeda no es sinónimo de cuidar adecuadamente